El botox y los rellenos suelen suscitar dudas. Y no es de extrañar: se habla mucho de ellos, pero no todo es verdad. Desde mitos persistentes a medias verdades, sigue habiendo mucha confusión sobre lo que hacen realmente los inyectables. En Clínicas Aepril creemos en la información clara y honesta. En este blog, analizamos cinco conceptos erróneos comunes, para que puedas elegir con confianza.

Idea errónea 1:
«Botox y rellenos son lo mismo»
Aunque los términos se mencionan a menudo al mismo tiempo, son dos tratamientos completamente distintos. El botox relaja los músculos que causan las arrugas. Piensa en las arrugas del entrecejo o las patas de gallo. Los rellenos, en cambio, añaden volumen y suavizan las líneas. Por ejemplo, se usan para dar volumen a los labios, rellenar el surco nasogeniano o acentuar los pómulos.
Ambos tratamientos pueden dar un aspecto fresco, pero el efecto, la composición y la aplicación son fundamentalmente diferentes. Así que asesórate siempre bien sobre lo que conviene a tu rostro y a tus necesidades.
Concepto erróneo 2:
«Siempre se ve cuando alguien se pone botox o rellenos»
Muchas personas temen que el tratamiento sea visible inmediatamente. Una frente tirante, labios hinchados o una mandíbula antinaturalmente tensa. Este temor es comprensible, pero no está justificado cuando te trata un médico experto con buen ojo para la sutileza.
Un buen resultado no es precisamente visible como un «tratamiento», sino que simplemente te deja con un aspecto más fresco, descansado o suave. En Clínicas Aepril creemos en el rejuvenecimiento natural, manteniendo siempre tu aspecto único como punto de partida.


Malentendido 3:
«El botox es peligroso o tóxico»
La palabra «toxina» asusta a algunas personas. Sin embargo, la toxina botulínica se ha utilizado con seguridad en medicina durante décadas, por ejemplo para espasmos musculares, migrañas o sudoración excesiva. La cantidad utilizada con fines cosméticos es muy pequeña y la dosifica cuidadosamente un médico.
En una clínica profesional con facultativos con formación médica, el riesgo de complicaciones es mínimo. Lo importante es que elijas un entorno seguro, marcas A y un médico que sepa lo que hace.
Malentendido 4:
«Los rellenos te dejan la cara rígida y antinatural»
Una preocupación común es que los rellenos hacen que la cara parezca «hinchada» o artificial. Esa percepción suele deberse a un tratamiento excesivo o a técnicas defectuosas. Pero en manos experimentadas, los rellenos son en realidad una herramienta sutil para restaurar el volumen y afinar los contornos.
Un relleno bien colocado sigue las formas naturales de tu cara. El resultado realza lo que ya hay sin que se note. En Clínicas Aepril trabajamos con dosis cuidadosas y un ojo para la armonía. Menos es a menudo más bello.


Malentendido 5:
«Una vez que empiezas, tienes que seguir tratando»
Un tratamiento con inyectables no es un contrato. No te comprometes a nada. El botox y los rellenos tienen un efecto temporal y desaparecen gradualmente. Tú decides si quieres un tratamiento de seguimiento y cuándo. Algunos clientes lo dejan en uno, otros optan por un plan de mantenimiento que se adapte a sus necesidades y estilo de vida.
En Clínicas Aepril, creemos que es importante que mantengas el control. Te damos consejos sinceros, pero tú decides. Siempre.
Consejos honestos, resultados naturales
En Clínicas Aepril, tus deseos y tu seguridad son siempre lo primero. Nos tomamos el tiempo necesario para escucharte, te explicamos claramente lo que te conviene y sólo te tratamos si realmente aporta algo. Sin exageraciones ni promesas que no podamos cumplir.
¿Aún tienes dudas o preguntas? Te invitamos a una consulta sin compromiso en nuestra clínica de Utrecht o en Hengelo. Estaremos encantados de asesorarte: de forma abierta, profesional y sin presiones.