En un tratamiento con rellenos o bótox siempre tiene que participar un médico que asuma la responsabilidad médica final. Un profesional que no esté inscrito en el BIG no puede actuar con total autonomía. El tratamiento debe realizarse por encargo de un médico autorizado y según las condiciones vigentes al respecto. Por eso, pregunta siempre quién es el médico responsable.