Eso varía según cada participante y cada programa. Por ejemplo, se puede prestar atención a la tensión arterial, el peso, el perímetro de la cintura, la composición corporal y los factores de riesgo cardiometabólicos. Además, se pueden tener en cuenta factores relacionados con el estilo de vida, como la alimentación, la actividad física, el sueño y la recuperación. Se realizan análisis de laboratorio adicionales de forma selectiva cuando es necesario.